Las granjas de impresión 3D son espacios específicos adecuados para la fabricación aditiva que las impresoras 3D ofrecen. En dichos espacios, estas máquinas son almacenadas, y se mantienen activas, haciendo posible un proceso de fabricación rápido de la forma más eficaz. Lo que permite poder beneficiarse de todas las ventajas que estas máquinas aportan, pudiendo disfrutar de todas las opciones que estas máquinas ofrecen.

Tener varias impresoras 3D permite reducir, por mucho, el tiempo en el que cuerpos tridimensionales son creados. Fabricando a la vez varias versiones de un producto, distintas piezas para cada impresora o distintos modelos de un diseño, entre otros ejemplos. 

Otro aspecto que facilita tener una zona concreta dedicada al funcionamiento de las impresoras 3D, es que hace más fácil que se pueda vigilar el proceso de fabricación. Observando y vigilando el funcionamiento de las impresoras para que mantengan un ritmo constante.

Relevancia en la actualidad

Las granjas de impresión 3D  permiten hacer un uso completo de las ventajas de la fabricación aditiva que estas máquinas ofrecen. Popularizándose rápidamente a lo largo de los años, llegando a ser una necesidad para diversos sectores, negocios y marcas. Lo que ha facilitado la profundización en su estudio y desarrollo, encontrando nuevos objetivos e ideas aplicables a este curioso proceso de fabricación. Llegando a surgir novedades todos los años relacionados. Permitiendo así innovar y evolucionar respecto a la impresión aditiva, su tecnología, aspectos técnicos, proyectos creativos, etc.

También, es un proceso popular por sus ventajas ecológicas. Esto es gracias a que los materiales con los que trabajan las impresoras 3D posibilitan una producción sostenible, respetuosa con el medio ambiente. Reduciendo a su vez gastos, contaminación, residuos y consumo energético.

En la actualidad, se ha convertido en una necesidad fundamental para algunos diseñadores. Ya que les permite fabricar diseños y trabajar en estos. Debido a que fabricando prototipos y moldes son capaces de ver errores o mejoras a aplicar, además de poder fabricar productos finales por su cuenta.

Características de las granjas de impresión 3D

  • Diseño, fabricación y producción: la impresión 3D ha demostrado ser un proceso de fabricación muy flexible, pudiendo fabricar diseños complejos y simples por igual. Llevando a cabo, como se ha mencionado anteriormente: prototipos, maquetas, piezas, productos finales, moldes, entre otros. Lo que ha aportado múltiples beneficios. Ya que se pueden fabricar prototipos en un periodo de tiempo reducido, fabricar moldes a un costo reducido en comparación con otros métodos, producción de productos o piezas en cadena sin pausa y mucho más. Siendo además una opción rápida y económica.
  • Impresión bajo demanda: es decir, los objetos pueden ser fabricados cuando un cliente los requiera, aún sin tener dichos productos disponibles. Teniendo pedidos en cortos periodos de tiempo. Además, los archivos de diseño 3D son almacenados en bibliotecas virtuales. Un ejemplo de los tipos de archivos con los que trabaja son los STL. Esto permite fabricar en cualquier momento de forma rápida, cómoda y eficiente.
  • Sostenibilidad: los materiales más comunes con los que una impresora trabaja son el ABS y el PLA. Este último resulta en un material biodegradable y compostable. Es además un proceso que aprovecha al máximo el material, generando una menor cantidad de residuos.
  • Asequible: No es necesario el desempeño de varias máquinas, personal y procesos para llevar a cabo la fabricación aditiva a través de las impresoras 3D. También se reduce el costo de materiales utilizados, debido a como los materiales son aprovechados, sin generar desperdicios. Además, si no se puede tener una granja de impresión 3D propia, se pueden solicitar servicios especializados próximos al cliente final, ahorrando también en transporte.