Polimake

¿Qué es el software como servicio (SaaS)?

Aprende qué es SaaS (Software as a Service): pagos recurrentes o puntuales aplicados al uso de software. Ejemplos: Netflix, Spotify, YouTube Premium. Ventajas y escalabilidad.

Autor: PolimakeActualización: 28 de marzo de 2025

El software como servicio o "SaaS" es una palabra muy habitual en el mercado tecnológico ahora vamos en detalle a ver de qué se trata.

Software como servicio o SAS es usar pagos recurrentes o puntuales (como un servicio) aplicado al uso de un software o aplicación.

Un ejemplo muy conocido es Netflix, Spotify o Youtube Premium. Tu pagas un dinero al mes y ellos a cambio te dan un "servicio" que es aplicaciones y páginas web para consumir contenido de música o vídeo.

No debe confundirse con el modelo de suscripción. Muchos modelos de software como servicio o SAS tienen suscripciones habituales, pero otras pueden ser una transacción grande que garantiza un servicio para más tiempo.

Se trata de un modelo de incentivo distinto. En el pasado, el software se compraba una única vez. Pero esto era un problema ya que se trata de un producto el cual se tiene que actualizar, arreglar para prevenir hackeos, dar soporte a los clientes y encima mejorar con el tiempo: convertiendolo más en servicio que en producto. 

Además problemas de compatibilidad y retrocompatibilidad hacían el versionado de software una pesadilla.

Por eso el software como servicio (SaaS) surge como mejora del sistema. En muchos casos es superior, pero otros muchos no. Cambia el incentivo, para que los equipos tengan fondos constantes de dinero para destinar a las distintas áreas del desarrollo de los mismos.

Con el SaaS, las empresas pueden asegurar flujos de ingresos estables, lo que les permite invertir en mejoras continuas del producto y brindar un soporte de alta calidad a los usuarios. Además, el modelo SaaS facilita la distribución de actualizaciones automáticas, lo que garantiza que los clientes siempre estén utilizando la última versión del software sin necesidad de intervención manual.

Otro beneficio clave del SaaS es su capacidad para escalar según las necesidades del usuario. Las empresas pueden ajustar fácilmente el número de licencias o la capacidad de almacenamiento según la demanda, lo que permite una flexibilidad sin precedentes en la gestión de recursos y costos. Esta escalabilidad también beneficia a los usuarios individuales, ya que les permite acceder a funcionalidades adicionales o a una mayor capacidad de procesamiento según sea necesario y a un precio distinto.

Si bien el modelo SaaS ha demostrado ser altamente exitoso en muchos casos, no es la solución perfecta para todas las situaciones. Algunos usuarios pueden preferir la propiedad perpetua del software o pueden tener preocupaciones sobre la dependencia de servicios en la nube.