Cómo crear un media kit que ayude a vender colaboraciones
Estructura un media kit con audiencia, formatos, pruebas, derechos y contacto para que una marca pueda evaluar y contratar una colaboración.
Founder de Polimake, Youtuber.

Una marca abre tu media kit y encuentra una biografía de tres párrafos, el número de seguidores y una galería de logos. Sigue sin saber cuánto cuesta trabajar contigo, qué entregas ni si tu audiencia coincide con su mercado.
Un media kit no es un currículum decorado. Es una herramienta de decisión. En dos o tres minutos debería permitir que una persona responda:
- ¿Este creador encaja con la campaña?
- ¿Qué puede producir?
- ¿Qué evidencia ofrece?
- ¿Qué información necesito para pedir presupuesto?
Abre con una propuesta concreta
Evita “creador apasionado por contar historias”. Explica tema, audiencia y formato.
Canal sobre fotografía de producto para pequeños ecommerce en España. Publico tutoriales y comparativas en YouTube y una newsletter práctica. Trabajo con herramientas que puedo demostrar dentro de un proceso real.
Una marca ya entiende el contexto de colaboración.
Describe la audiencia con datos que importan
No llenes una página de capturas. Resume el periodo analizado y la fuente:
- Países e idiomas principales.
- Edad cuando sea relevante y esté disponible.
- Temas o vídeos que atraen a la audiencia adecuada.
- Promedio o mediana de visualizaciones de una muestra reciente.
- Retención o consumo cuando ayuda a evaluar el formato.
- Clics, registros o compras cuando puedes atribuirlos.
No elijas únicamente tu publicación más viral. Una mediana de los últimos diez vídeos puede describir mejor lo que una marca debería esperar.
Aclara qué dato es de plataforma, cuál procede de enlaces o códigos y cuál es una estimación.
Vende formatos, no una cifra abstracta
Presenta opciones entendibles:
Integración en vídeo
- Mención de 45–60 segundos.
- Producto integrado en el contenido.
- Enlace en descripción durante un periodo acordado.
- Una ronda de revisión de hechos.
- Publicación en el canal del creador.
Paquete de lanzamiento
- Un vídeo largo.
- Dos piezas cortas.
- Tres fotografías.
- Informe posterior.
- Calendario y derechos definidos en propuesta.
No necesitas publicar un precio fijo si cada campaña cambia. Sí debes explicar qué modifica la cotización: producción, audiencia, número de piezas, exclusividad, plazo, territorio, edición y uso publicitario.
Incluye dos casos con contexto
Un caso útil no dice “100.000 impresiones”. Explica:
- Objetivo.
- Formato y periodo.
- Trabajo que realizaste.
- Resultado medido.
- Fuente del dato.
- Qué aprendiste o cambiarías.
Ejemplo:
Objetivo: registros para un webinar de edición. Integración de 60 segundos en un tutorial y enlace con UTM. El enlace registró 184 clics y 31 altas durante siete días según la analítica del cliente. La integración situada después de la demostración convirtió mejor que una mención inicial usada en la campaña anterior.
No publiques datos confidenciales. Puedes anonimizar la marca o mostrar rangos con permiso.
Separa publicación y derechos
El precio por publicar en tu canal no implica que la marca pueda descargar el vídeo y utilizarlo como anuncio.
Indica que la propuesta final definirá:
- Republicación orgánica.
- Paid media.
- Edición y adaptaciones.
- Whitelisting.
- Territorio.
- Duración.
- Exclusividad.
- Entrega de archivo limpio o brutos.
La guía del brief para influencers explica esos términos.
Haz fácil el siguiente paso
Termina con:
- Nombre de contacto.
- Email profesional.
- Mercado e idiomas.
- Plazo habitual de respuesta.
- Información que necesitas para cotizar.
Por ejemplo:
Para preparar propuesta: marca, objetivo, piezas, canales, fecha de publicación, mercados, derechos de uso y rango de presupuesto.
Eso produce mejores solicitudes que “contacta para colaboraciones”.
PDF y página cumplen trabajos distintos
Una página es fácil de actualizar y compartir. Un PDF ayuda cuando una agencia debe adjuntarlo a una propuesta o circularlo internamente.
Pon fecha y versión al PDF. Mantén un único archivo vigente y archiva el anterior como obsoleto.
Guarda fotografías, logos, bio, capturas, casos y versiones en una biblioteca de activos. Actualiza el kit cuando cambie tu oferta o exista un caso útil, no porque el calendario diga “cada trimestre”.
Un buen media kit no intenta parecer grande. Reduce la incertidumbre de comprar tu trabajo.