Media · la biblioteca que encuentra
Búscalo como lo dirías en voz alta
No hace falta recordar el nombre del archivo ni en qué carpeta acabó. Escribes «el vídeo donde sale Juan en una fábrica» o «la foto del producto con fondo blanco», y sale, aunque quien lo subió lo llamara IMG_2847.

Dentro del vídeo, no solo el vídeo
Tres capas leen cada pieza: transcripción con Whisper para lo que se dice, OCR para lo que aparece escrito en pantalla y reconocimiento visual para lo que se ve. Buscas «cuando menciona el precio» y te deja en el segundo exacto. Vídeo, audio, imagen y documentos, en el mismo buscador.

Cada archivo entra entendido
En cuanto una pieza entra, la IA la describe, la etiqueta, detecta objetos, escenas y personas, y le extrae metadatos. No hay un paso «catalogar luego» que nadie hará, y lo que el modelo propone lo puedes corregir: manda tu criterio.

Un archivo, muchas puertas de acceso
Los archivos acaban en WhatsApp, en Drive y en discos duros, y nadie sabe cuál es el bueno. Aquí el archivo vive en un solo sitio y tú abres entradas con permisos separados: si lo actualizas cambia en todas a la vez, y si revocas una deja de funcionar al instante y solo esa.

Versiones ordenadas y entrega con tu marca
Eliges a qué versión apunta cada enlace, así que sacar una nueva no rompe lo que ya enviaste. Quien la recibe entra sin cuenta, ve tu logo en la página y descarga a calidad original. Y si lo prefieres, la pieza se incrusta en la web del cliente y se actualiza sola.

Tu organización desarrolla memoria
Cada brief, pieza y decisión queda con su contexto, así que cada proyecto deja poso en vez de evaporarse al entregarlo. Quien entra nuevo busca y entiende por su cuenta, sin depender de que siga en la casa quien lo sabía.

Deja de buscar archivos y empieza a producir
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