¿Qué es el brainstorming y cómo aplicarlo en tus proyectos?
Qué es el brainstorming o lluvia de ideas y cómo aplicarlo: ejercicio para generar, evaluar y analizar ideas de forma creativa, en grupo o en solitario.
El brainstorming o lluvia de ideas es un ejercicio con el cual se barajan varias ideas espontáneas diferentes y se evalúan y analizan. Hay cierta libertad a la hora de generar y exponer las propuestas, y es que se puede ser totalmente creativo o realista. El objetivo es observar las distintas posibilidades, ejercitando la creatividad y ofreciendo soluciones u opciones, analizarlas, y aprender del proceso. Cualquier idea expuesta en este proceso puede significar un punto de partida sobre el que iniciar un proyecto. Es un ejercicio que se puede hacer tanto en solitario como en grupo y se complementa muy bien con otras técnicas que comentamos en maneras de ser más creativos. El brainstorming es fundamental en el Design Thinking y debe integrarse en tu plan de marketing para generar ideas innovadoras. El brainstorming mejora la comunicación en equipo y puede aplicarse en tu estrategia de contenidos para crear contenido más efectivo.
Al exponer diversas ideas, se genera una discusión sobre qué propuesta tiene mejores posibilidades. Ayudando a visualizar el cómputo general y generar hipótesis e incluso dando lugar a múltiples dudas y soluciones.
Cuando se hace el brainstorming entre dos o más personas, suele resultar un método aún más eficaz. Ya que, aparte de desarrollar ideas y exponerlas, puede fomentar la comunicación interna, mejorar la relación de los participantes, generar mayor número de propuestas, etc.

¿Cómo llevar a cabo un Brainstorming?
Antes de comenzar es importante tener en cuenta que dicho ejercicio, si bien permite cierta flexibilidad, debe realizarse teniendo claros los objetivos y respetando las ideas ajenas.
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Escoger a los participantes, el lugar donde se llevará a cabo el procedimiento y el momento.
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Definir los pasos que se llevarán a cabo durante el ejercicio, marcando los pasos a seguir durante el proceso.
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Redactar unas normas, de este modo todos los participantes se ajustarán a unos aspectos concretos.
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Mantener claro el objetivo y la conclusión a la que se pretende llegar con el brainstorming.
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Es aconsejable poner un tiempo límite. Concretando turnos y tiempo en el que debe concluir dicho método.
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Creación de mapas, esquemas y/o diagramas donde se expongan las ideas.
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Una vez expuestas y analizadas las propuestas, deben evaluarse cuáles son las indicadas para seleccionar como idea sobre la que trabajar, solución definitiva, u otros (depende del objetivo del brainstorming).
Aclarar que, a la hora de exponer las ideas, no hay una única forma de hacerlo. Ya que se pueden presentar bocetos, fotografías, palabras, frases u otros. De modo que se puede expresar una idea, opción o solución y compartirla como un boceto que presentar a los compañeros o exponiéndolos en el mapa o esquema que se haya podido realizar.
Pasos para hacer una sesión de brainstorming efectiva
Para aplicar el brainstorming en tus proyectos de forma más sistemática, puedes seguir estos pasos:
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Define el problema de forma clara y concreta
- Una sola frase que explique qué quieres resolver o mejorar.
- Evita temas demasiado amplios; si hace falta, divídelos en subproblemas.
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Elige el formato de la sesión
- Individual, en pareja o en grupo, según el tipo de proyecto.
- Decide si será presencial, online o mixta y prepara las herramientas (pizarra, Miro, documentos compartidos, etc.).
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Marca reglas básicas y un tiempo límite
- No juzgar ideas durante la fase de generación.
- Fomentar la cantidad por encima de la calidad en un primer momento.
- Definir cuánto durará la fase de ideas y cuánto la de selección.
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Genera ideas libremente
- Usa disparadores visuales, palabras aleatorias o técnicas complementarias como las que comentamos en maneras de ser más creativos.
- Anota absolutamente todo, incluso lo que parezca “tonto”.
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Agrupa, combina y prioriza
- Junta ideas parecidas, crea categorías y busca combinaciones nuevas.
- Valora las propuestas en función de impacto y esfuerzo para seleccionar las más viables.
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Convierte las mejores ideas en acciones concretas
- Transforma las ideas elegidas en tareas, prototipos o experimentos.
- Puedes apoyarte en conceptos de gestión de proyectos para planificar su implementación.
Este enfoque hace que la lluvia de ideas no se quede solo en “hablar mucho”, sino en un proceso claro que termina en decisiones y acciones. "