¿Qué es un Bruto / Archivo Virgen?
Aprende qué es un bruto o archivo virgen: archivo original sin edición ni cortes tal cual sale de la cámara. Importancia de preservar brutos para futuras ediciones.
Desde el momento que se presiona el botón de grabar hasta el momento que se corta, obtenemos lo que se conoce como "un bruto de grabación". Se trata del archivo original, sin edición ni cortes. Tal cual sale de la cámara que lo graba.
Este archivo virgen o bruto, que puede estar en formato mp4, mov, raw... luego se introduce en el editor, se recorta, se aplica una corrección de color... Hasta obtener una producción final, un vídeo.
Preservar un bruto es fundamental. Es el estado perfecto y original de la grabación. Debe ser preservado si es posible y como prioridad. Esto es porque cuando se recorta, colorea y aplica otros filtros y superposiciones, se está alterando de manera irreversible. Y volviendo atrás al archivo original, se puede "creativamente" hacer cosas muy distintas.
Lo recomendable es renombrar acorde a un sistema definido de nombramiento. Y almacenar juntos los archivos en una carpeta compartida. Cuando editas, realmente haces referencia al archivo original, no lo cambias. Pero el vídeo final exportado es una duplicación de los brutos con los cambios por encima.
El bruto es el equivalente de los ingredientes de una receta, el "bizcocho" sería el vídeo final. La harina, huevos, ralladura de limón... Son todo sus brutos / ingredientes.
Preservar los ingredientes nos deja hacer una receta completamente distinta, como por ejemplo unas galletas. Y a día de hoy es más útil poder cambiar los archivos originales y adaptarlos a distintos formatos (como reels, stories...) y los que vengan en el futuro.
Existen muchas plataformas que contienen recursos de stock.
Los brutos como un recurso para el futuro
La importancia de conservar los archivos originales va más allá de simplemente tener una copia de respaldo. En la era digital, donde la creatividad y la innovación son clave, tener acceso a los brutos de grabación abre un mundo de posibilidades. Imagina tener la capacidad de reinterpretar una escena, cambiar su ritmo o incluso contar una historia completamente diferente con el mismo metraje.
Además, conservar los archivos originales garantiza la integridad del trabajo realizado. En caso de que surjan discrepancias o se necesite volver a una versión anterior, tener acceso a los brutos facilita la resolución de problemas y la restauración del proyecto a su estado original.