Legibilidad para agencias: revisar texto y diseño antes de entregar
Una revisión práctica de legibilidad para páginas de clientes: mensaje, párrafos, tipografía, móvil y pruebas de comprensión sin fórmulas SEO mágicas.

Una página puede verse cuidada y seguir siendo difícil de entender. La legibilidad depende tanto del texto como de su presentación: qué palabras utiliza, cómo organiza las ideas y qué exige a quien intenta leerlas. En una agencia, conviene revisarla cuando todavía es posible cambiar contenido y diseño juntos.
El objetivo no es conseguir una puntuación perfecta en una herramienta. Es que el lector pueda encontrar una respuesta, entender la oferta y completar el paso que necesita. Una puntuación automática no demuestra por sí sola comprensión ni una mejora de posicionamiento.
Empieza por una tarea del lector
Escoge una pregunta concreta: «¿Qué incluye este servicio?», «¿Puedo ver un trabajo parecido al mío?» o «¿Qué tengo que enviar para pedir presupuesto?». Localiza dónde se responde y comprueba cuántas interpretaciones necesita hacer la persona para llegar a esa respuesta.
En un ejemplo ilustrativo, «Soluciones integrales para impulsar tu presencia» podría sustituirse por «Diseñamos tu identidad visual y preparamos sus archivos para web e impresión», si ese es realmente el alcance. La segunda frase permite discutir entregables; también obliga a comprobar que lo prometido está incluido.
Revisa el texto con su diseño real
Un párrafo breve en el documento puede ocupar muchas líneas en móvil. Una frase larga en mayúsculas puede volverse difícil de recorrer. Comprueba con el contenido definitivo:
- Que los párrafos desarrollan una idea y las listas reúnen elementos comparables.
- Que los encabezados anticipan lo que aparece debajo.
- Que el tamaño, el contraste y el espacio entre líneas permiten leer cómodamente.
- Que ampliar el texto no oculta contenido ni impide utilizar los controles.
- Que las imágenes aportan información y no contienen la única copia de datos esenciales.
No conviertas una preferencia de fuente o una cantidad de palabras por línea en una norma universal. El público, el idioma, el dispositivo y el contenido cambian la decisión.
Haz una prueba de comprensión
Pide a alguien del público previsto que encuentre la respuesta a la pregunta elegida y la explique con sus palabras. Observa dónde duda y qué información interpreta de otra forma. Evita adelantarle la respuesta o preguntar únicamente si el diseño «le gusta».
La guía de necesidades de usuario de GOV.UK insiste en distinguir evidencia de supuestos. Aplica esa distinción al informe: una duda observada merece una anotación concreta; una preferencia interna sigue siendo una hipótesis.
Cierra con cambios verificables
Entrega una lista breve: problema encontrado, cambio propuesto y comprobación posterior. Por ejemplo: «No se identifica qué archivos se entregan; añadimos una sección de entregables; volveremos a pedir que los localicen».
Revisa también los encabezados H1–H3 y el CTA. Una página legible permite entender y actuar; no necesita inflar su longitud para aparentar profundidad.