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¿Usar en video H.264 (AVC) y H.265 (HEVC)?

Aprende diferencias entre H.264 vs H.265: H.264 compatibilidad universal, H.265 mayor eficiencia de compresión (50% menos tamaño). Cuándo usar cada códec.

Autor: PolimakeActualización: 1 de enero de 2025

El vídeo es una pieza angular en cualquier estrategia de marketing digital (descubre qué es el marketing digital) actual. Desde anuncios en redes sociales hasta webinars y vídeos corporativos, la calidad y la eficiencia son clave. ¿Deberías usar el clásico H.264 (AVC) o apostar por el más moderno H.265 (HEVC)?

Esta elección afecta directamente a la calidad visual, el tamaño del archivo, la compatibilidad con dispositivos y plataformas, y el rendimiento durante la edición y reproducción. Si eres un profesional del marketing, trabajas en una agencia o eres freelancer y gestionas contenido audiovisual, entender las diferencias te ayudará a optimizar tus activos digitales.

Entendiendo los Contendientes: H.264 (AVC) y H.265 (HEVC)

Pongámonos un poco técnicos, pero de forma sencilla:

  • H.264 (Advanced Video Coding - AVC): Es el estándar de facto durante muchos años. Su gran ventaja es su compatibilidad casi universal. Prácticamente cualquier dispositivo, navegador o plataforma de vídeo puede reproducir H.264 sin problemas. Es fiable y conocido.

  • H.265 (High Efficiency Video Coding - HEVC): Es el sucesor de H.264. Su principal promesa es una mayor eficiencia de compresión. Esto significa que puede ofrecer una calidad de vídeo similar a H.264 pero con un tamaño de archivo significativamente menor (hasta un 50% menos, teóricamente), o una calidad notablemente superior manteniendo el mismo tamaño de archivo.

Las Ventajas de H.265 - ¿El Futuro ya está Aquí?

Sobre el papel, H.265 suena ideal, especialmente en un mundo donde el vídeo de alta resolución es cada vez más común:

  • Eficiencia de Archivo: Menores tamaños de archivo son cruciales para reducir costes de almacenamiento y ancho de banda, mejorar los tiempos de carga en web y optimizar la experiencia de streaming, sobre todo en conexiones móviles.

  • Calidad Superior: Es el códec preferido para contenido en 4K (¿qué es 4K?) y 8K (¿qué es 8K?), así como para vídeo con HDR (High Dynamic Range), ya que maneja mejor la complejidad de estos formatos. Grabar en 4K a menudo se beneficia enormemente de la compresión HEVC.

  • Adopción Creciente: Aunque no universal, su adopción ha aumentado masivamente en los últimos años en cámaras, smartphones, software de edición y plataformas de streaming.

La Realidad Práctica: Por Qué H.264 (AVC) Sigue Siendo Fuerte

H.264 sigue teniendo argumentos sólidos a su favor en 2025:

  • Compatibilidad Universal: Sigue siendo el rey indiscutible. Si necesitas que tu vídeo se reproduzca sin problemas en la más amplia gama posible de dispositivos (antiguos y nuevos), navegadores y software, H.264 es la apuesta más segura. Evita posibles quebraderos de cabeza con clientes o usuarios que no puedan ver el contenido.

  • Rendimiento de Codificación (Renderizado): H.265 es más complejo y, por lo general, exige más potencia de procesamiento (CPU/GPU) para codificar el vídeo. Esto se traduce en tiempos de renderizado (¿qué es renderizar?) más largos en comparación con H.264 usando el mismo hardware. Si los tiempos de entrega son críticos, esto es un factor importante. Problemas que causan retrasos en producción a menudo están relacionados con cuellos de botella técnicos.

  • Rendimiento de Decodificación (Reproducción): Aunque el hardware moderno lo maneja bien, la reproducción de H.265 todavía puede ser más exigente para dispositivos más antiguos o de gama baja en comparación con H.264.

  • Madurez y Estabilidad del Flujo de Trabajo: Los flujos de trabajo (¿qué es un workflow?) basados en H.264 están extremadamente probados y optimizados. La mayoría del software creativo útil maneja H.264 de forma nativa y eficiente. Implementar H.265 puede requerir ajustes o actualizaciones.

Tomando la Decisión

No hay una respuesta única. La elección depende de tus prioridades y del contexto específico de cada proyecto (considera el proceso completo para realizar un vídeo). Hazte estas preguntas:

  1. ¿Quién es tu audiencia y dónde verá el vídeo? Si necesitas máxima compatibilidad con dispositivos antiguos o diversos, H.264 es más seguro. Si tu audiencia usa tecnología moderna y priorizas calidad/eficiencia en plataformas que soportan H.265 (como YouTube o Vimeo para contenido 4K), HEVC es una gran opción. Conoce en qué plataformas debe estar tu marca.

  2. ¿Qué calidad necesitas realmente? Para vídeos estándar HD (1080p) para redes sociales, H.264 suele ser suficiente. Para 4K, 8K o HDR, H.265 ofrece ventajas claras en eficiencia. Decide a qué resolución trabajar.

  3. ¿Cómo es tu flujo de trabajo y tu hardware? ¿Tienes un equipo potente que pueda manejar la codificación H.265 sin demoras excesivas? ¿Tu software de edición y el de tus colaboradores lo soportan plenamente?

  4. ¿Son los tiempos de entrega un factor crítico? Si necesitas entregar vídeos rápidamente, el menor tiempo de renderizado de H.264 puede ser decisivo. Considera cuánto tiempo lleva realizar un vídeo.

  5. ¿Priorizas la eficiencia de archivo (menor tamaño) o la compatibilidad universal? Esta es a menudo la pregunta central.